La Fiesta de Cumpleaños Que No Puede Ser

Por Franklin D. López

Hoy, día de mi cumpleaños, celebro la vida como todos los dias. Cada día de vida es un día de celebración. Es una oportunidad para renovarse; para emprender nuevos proyectos; hacer cambios; aprender; reparar daños y corregir errores. Siempre he visto la vida como la más grande de todas las aventuras. Hoy , como todos los dias, trato de invertir el mayor tiempo posible como mi familia. Trato de compartir con ellos experiencias buenas y las que no son tan buenas pero que dan sabiduría. Alguien una vez dijo que “el fracaso derrota a los perdedores pero inspira a los ganadores.” Se puede aprender cuando uno se cae o cuando el sistema pretende hacerte caer para romperte.

Pero regresemos a lo que vinimos. Hoy no hago fiesta de cumpleaños por las siguientes razones:

  • Nuestro Pueblo vive su peor crisis. Nuestro Pueblo sufre los peores azotes de una tormenta perfecta con sus vientos de incompetencia; gobierno insensible que lo afixia con una caravan de impuestos. Nuestro Pueblo pierde sus trabajos, pierde sus casas, no tiene con que pagar la electricidad y/o el agua. Nuestro Pueblo sufre y padece. Tengo amigo que han perdido sus trabajos, sus casas, que no pueden pagar la electricidad o el agua. NO puede hacer una fiesta de cumpleaños en esta circunstancias.
  • Nuestro Pueblo no ha podido liberarse de la enajenación colonial ni ha podido despertarse para reclamar derechos que son inalienables del hombre y que son instrumentos esenciales para la búsqueda de la felicidad. Estos instrumentos son la igualdad y la libertad. Ambas no pueden existir sin la otra. No hay libertad sin igualdad y no hay igualdad sin libertad.
  • Nuestro Pueblo está secuestrado por un tri-partismo que lo tiene encandenado a promesas huecas, vacías, sin compromiso de ayudar aquellos que más necesitan primero. Un partidismo afixiante que no tolera la diversidad de ideas y promueve la adulación de sus líderes y la proyección de que son hijos de “un dios menor.”
  • Nuestro Pueblo se desmembra y es obligado a abandonar el terruño por el sistema colonial. Esto descompone la estructura más fundamental de una sociedad llevándolo a su descomposición, haciendo aflorar las conductas más oscuras del hombre: la violencia, el crimen, las drogas, la mentira y sobre todo el miedo encadenante.
  • Nuestro Pueblo ha perdido la el deseo de sobrevivencia al mirar a los llamados valores y cimientos de la sociedad que han abrazado la corrupción; la mala fé; la falta de agradecimiento; la traición a ideales por 30 monedas, el egoismo del yo primero; la implosión de la estructura familiar; y la pasividad como manto de protección frente a los avates de la vida.
  • Nuestro Pueblo, que más de la mitad vive bajo niveles de pobreza, no se ha despojado de la enajenante dependencia del mantengo gubernamental que tiene el objetivo de embobarlos y mantenerlos en un letargo perfecto para su manipulación promovido por los llamados “líderes” de la partidocracia. Líderes que juran defender al Pueblo y van al servicio público a servirse y apropiarse de los pocos recursos que deberian usarse para atender aquellos que verdaderamente necesita. Un Pueblo que sabe que esos politicos “servidores públicos” entran pobres y salen ricos y no hace nada ni reacciona.
  • Un Pueblo que abandona la lectura, la curiosidad de aprender para promover la curiosidad y la creatividad y abraza la pobre calidad del entretenimiento masivo, la chabacanería y contenido de programación radial, televisiva y de prensa escrita que entretiene pero embrutece corrompiendo lentamente el espíritu.
  • Un Pueblo que abandona la virtud de la amistad verdadera y hoy los llamados “amigos o amigas” tiran décadas de amistad en el cajón del olvido por un placer trivial, por algo material o sencillamente por egoism y orgullo y algunos van al extremo de la absoluta traición. Lo importante para ellos(as) es alcanzar el éxito material a cualquier precio enterrando una de las virtudes que más felicidad le da al ser humano.

La inmensa mayoría de mis amigos me llaman “el eterno optimista”. Bueno si algo he aprendido que para encender las llamas de la creatividad es soñar. Pero soñar tiene que estar íntimamente asociado al trabajo duro; a la tenacidad; a no darse por vencido cuando fracasamos; a intentarlo una y otra vez hasta que lo logramos. Cuántas veces cuando presento nuevas ideas y proyectos he escuchado “ahi viene otra vez el loco de Franklin con un invento nuevo.” En lugar de deprimirme esos comentarios me dan combustible para seguir superándome.

Nuestro Pueblo tiene que hacer una urgente auto reflexión y revolcarse el espíritu para sacudirse de la enajenación, la pasividad, la ignorancia, el egoism y la oscuridad. Tiene que despertarse y rechazar las injusticias; el abuso, la corrupción, hacer sentir su voz y su fuerza y reinventar una nueva sociedad. Si no lo hace perdemos a Puerto Rico y eso si no es opción. Esa nueva sociedad tiene que estar construida con la verdad, con el duro trabajo, con la integridad y la sensibilidad de ayudar a los que necesitan más primero.

El Pueblo TIENE que entender que no salimos del lodazal colonial presente y su crisis si no resolvemos nuestro destino final. A lo mejor no lo veo en el caminar de mi vida. Pero no me doy por vencido y continuaré luchando por aportar ideas, compartir mis éxitos y fracasos con los jóvenes y abrir caminos para lograrlo. Si enciendo el interés de un sólo Puertorriqueño en que hay mucho camino por caminar y el o ella lo logran entonces desde lo alto del firmamento miraré e hincharé mis espirituales pulmones y gritaré para que se oiga en todo el Universo: TRIUNFE! Ese día har una gran fiesta de cumpleaños!

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