El Ciudadano Imprudente Parte VII….y el gobierno colonial comenzó a sentar su oscura conspiración para un gran Golpe de Gracia!

Por Franklin D. López
Periodista, Escritor, Empresario y Preso Político
@trueblue51
http://www.franklindelanolopez.com
Mis llamadas a Telefónica de España no eran correspondidas o devueltas. Me senté con Sherman Wildman para ver si habían opciones de salvar el trabajo realizado de operar un Canal de Noticias en Español dirigido a lo sistemas de cable de los Estados Unidos.Logramos negociar la distribución de la programación a más de un millón dos cientos mil suscriptores en distintos sistemas de cable en Estados Unidos. Esto nos daba una formidable plataforma de lanzamiento. Había que hacer un esfuerzo para no perder la posibilidad de no sólo tener el Canal de Noticias a nivel de Estados Unidos y eventualmente global, si no el gran impacto que tendría, en la creación de empleos, se estimaban unos mil y convertir a Puerto Rico en su centro de operación.

El gobierno de Hernández Colón estaba implacable en su empeño de mi destrucción total. Le impartió instrucciones al Secretario del Trabajo, Ruy Delgado Zayas para que tomará todas las acciones legales para “proteger” a los ex-empleados del Canal 24. Delgado Zayas comenzó hacer conferencias de prensas, declaraciones y radicación de litigios, más bien como ganar indulgencias con la prensa como su defensor y atacándome en mi carácter personal para erosionar todo el apoyo financiero o empresarial al Canal 24 que en esos momentos retransmitía programación por satélite de Méjico.

Me personé a sus oficinas del Departamento del Trabajo y Recursos Humanos, ya que no me concedió cita. Le pedí a su Secretaria que le dijera que estaba en su recepción y que me permitiera hablar con el. “Dígale que salga y que de cara y no se esconda” le dije con gran frustración. Se escondió y me refirió a uno de sus ayudantes. Le informé a su ayudante que estaba haciendo gestiones para vender la cadena de el Canal 24, sus licencias y equipos y que cumpliríamos con todas sus obligaciones. Y así se hizo.

Teniamos un contrato firmado y legal para el desarrollo de el Canal 500 con Telefónica de España. Nosotros habíamos cumplido fielmente con las obligaciones que nos imponía e hicimos una inversión de $ 2,500,000.00. Telefónica tenía que hacer lo mismo y no lo hizo.

A pesar de tener escasos recursos opté por contratar al Lcdo. José Axtmayer del bufete Goldman Antonetti, Ferraioli y Axtmayer para incoar la acción legal. Radicamos una demanda contra Telefónica Internacional de $ 100 millones de dólares en daños. El contrato con Telefónica establecía una división de acciones de 50 por ciento para cada parte. Por ser una corporación foránea radicamos la acción en el Tribunal Federal Distrito de Puerto Rico. El caso le tocó al Juez Juan Manuel Pérez Jimenez.

El periódico El Pais hizo una enorme reseña en sus paginas de negocio sobre la acción del pleito bajo el título “Demandan a Telefónica Internacional por $ 100 millones por proyecto fallido de telecomunicaciones en Puerto Rico.” Logramos iniciar el proceso de descubrimiento de evidencia en la que el demandado y el demandante se intercambiaban documentaciones internas que ambos tuvieran sobre la transacción. Uno de los documentos entregados por Telefónica de España era un memorial de uno de sus altos ejecutivos, Victor de Miguel, que decía lo siguiente, “la estrategia a seguir en el negocio con Franklin López es pretender que vamos hacerlo para luego dejarlo caer.” Esto era el “smoking gun” que necesitábamos para probar la mala fe y la acción de incumplimiento de contrato por parte de Telefónica Internacional. Era evidente que los contactos del gobierno de Rafael Hernández Colón, Héctor Rivera Cruz y César Miranda, tuvieron éxito en persuadir a Telefónica que desistiera de hacer la transacción.

Puerto Rico Telephone Company, una agencia del gobierno de Hernández Colón y había cerrado la venta de sus operaciones de larga distancia por $ 144 millones con Telefónica Internacional. Un negocio muy lucrativo entonces. Así que había razones de intereses para complacer a los que le vendieron tan atractivo negocio entonces. Hoy no lo es porque el Internet cambio todos los modelos, no sólo de las telecomunicaciones, si no del comercio a nivel global. Su inversión de $ 144 millones se hizo sal y agua y hoy no vale literalmente nada. KARMA?

Acordé con el Licenciado Axtmayer hacer deposiciones a los ejecutivos de Telefónica Internacionales Londres y Madrid. Telefónica Internacional había contratado al bufete de McConnell Valdes, asignándole el caso al Licenciado Arturo García quién había sido asesor legal de Juez Pérez Jimenez. Le pregunté al Licenciado Axtmayer si no existía un conflicto de interés y me contestó que no le diera importancia a ello que en el peor de los casos lo utilizaríamos en su momento.

Salimos rumbo a Madrid con el equipo legal integrado por el Licenciado José Axtmayer, Miguel J. Rodríguez-Marxuach y un taquígrafo del Tribunal Federal de nombre Fernando Altamilano. Altamilano era un hombre afable y con una vasta experiencia en la toma de los testimonios en los tribunales y en sus procesos de deposiciones y un gozaba del respeto y admiración del Juez Pérez-Jimenez.

Las primeras deposiciones eran con los ejecutivos de Telefónica Internacional Victor de Miguel y Jesús Guerra. Los procedimientos se hicieron en las oficinas de Telefónica de España ubicadas en un enorme edificio, construido en la década de los años 1920 en la Gran Vía de Madrid. Luis Solana, Presidente de Telefónica de España, con quién había firmado el contrato de desarrollo del Canal 500 había sido despedido de la posición y el Gobierno Español designó a Cándido Velázquez en su lugar. Velázquez había sido Director General de Tabacalera, una compañía dedicada a la distribución y mercadeo de cigarrillos.

Comenzábamos puntualmente. Axtmayer había sido asesor legal del Juez Presidente del Tribunal Supremo, José Trías Monge. Trías Monge era reconocido como una de las mentes legales más prodigiosas de Puerto Rico y arquitecto de la “estructura” legal de la Ley 600 que nos daba la constitución del territorio de Puerto Rico. Joey comenzó su interrogatorio y le entregó copia de un documento de Telefónica Internacional y le preguntó a Guerra, “testigo me puede decir que representa el símbolo de la T en el documento que le estoy enseñado?” Miré al Lcdo Rodríguez Marxuach medio confundido porque sabia que la T representaba el nombre de Telefónica. Para la sorpresa de todos Guerra dijo que no sabia. Axtmayer lo miró fijamente y le preguntó, Testigo usted acaba de decir que no sabe. Correcto? y Guerra volvió a responder, “Si. No se.” Axtmayer subiendo el tono le preguntó, “querrá decir <títere>?” Guerra dijo “No se!”

Y volviendo a la carga le dijo, “testigo…mire bien. Esa T querrá decir entonces “TIBURON?” Y de repente el gato se salió del saco! El Lcdo. García, abogado de Telefónica expresó molesto, “objeción a la pregunta” Y Axtmayer le rebatió que el testigo sabia que la T era la de Telefónica y que no estaba siendo cooperador en el proceso. Todo eso quedó en el record.. Y se decretó un corto receso.

Durante el receso fuimos a tomarnos un café y Joey Axtmayer me dice para aclarar mis dudas, “ Estoy llevándolos al matadero. Al poner a contestar de no saber lo que la T representa le presenta al Tribunal que no está cooperando en la búsqueda de la verdad, que es deber de todo testigo en un proceso judicial.” Entendí. Lo mejor estaba por venir!.

Al día siguiente se había programado la deposición de Enrique Used, Director General de Telefónica Internacional. Llegamos un poco antes de lo acordado para preparar su oficina y colocar los equipos. Su oficina era muy espaciosa y las paredes estaban llenas de placas (tombstones) que certificaban las múltiples subsidiarias y transacciones financieras de Telefónica Internacional. Vi al Lcdo. Axtmayer examinando cada una de las placas y tomando notas. Used llegó un poco retrasado y luego de presentarnos comenzó el interrogatorio por Joey Axtmayer.

“Don Enrique buenos dias!” Le dijo Joey. El asintió con su cabeza. Luego de hacerle las preguntas de presentación de rigor le dijo, “Qué posición tiene usted en Satélites Españoles, Sociedad Anónima?” Used contestó, “Yo? Ninguna!” Y revisando los apuntes que había tomado de su pared, Axtmayer le pregunta, “y que posición tiene usted en Teléfonos Móviles Españoles, Sociedad Anónima?” El deponente contestó, “Yo? Ninguna.” El abogado de Telefónica Arturo García parecía confundido. Y luego de haberle preguntado su relación sobre más de 8 corporaciones y sociedades afiliadas a Teléfónica Internacional, Axtmayer dijo, “Qué el record muestre que estamos en la Oficina de Don Enrique Used y que en una de sus paredes aparecen las siguientes placas agradeciéndole su intervención como director general o como miembro del consejo de administración de las siguientes corporaciones y sociedades de Telefónica Internacional…De repente Used se levanta y dice, “pero joder…a mi nadie me dijo que tenía que venir aquí a decir la verdad?” Used quedó retratado como un embustero. Mi abogado había probado más allá de duda razonable la mala fe y la falta de colaboración en los procedimientos de Telefónica de España. Arturo García volvió a pedir otro receso.

Regresamos a Puerto Rico muy entusiasmados con los resultados de las deposiciones y sus estrategias. Teníamos el “smoking gun” donde con total claridad Telefónica dejaba conocer su intención de “pretender que vamos hacer el negocio con Franklin López para luego dejarlo caer.” Las deposiciones habían resultado ser muy reveladoras. Teníamos un caso sólido. Cuando se iba a comenzar el juicio en Puerto Rico del caso contra Telefónica de España el Juez Pérez Jimenez citó a las partes a una reunión en su oficina en el Tribunal Federal. Algo estaba pasando que yo desconocía. A pesar de que yo era el prominente de la demanda el Juez pidió que no entrara, ni participara ni escuchara. Me senté a esperar el resultado de la reunión en la recepción de su oficina.

Mañana…No te pierdas el Capítulo VIII de El Ciudadano Imprudente: Sobre Hombres y Ratones!

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