El Ciudadano Imprudente: Parte V- Linchamiento de Alta Tecnología

Por Franklin D. López
Periodista, Escritor, Empresario y Preso Político
@trueblue51
http://www.franklindelanolopez.com

En uno de sus más famosos libros, “A Farewell to Arms”, Ernest Hemingway escribió un pensamiento que contribuye a entender, la conducta social de algunos, en la conspiración gubernamental para cerrar al Canal 24. La cita de Hemingway es la siguiente: “El mundo rompe a todos y después muchos son fuertes en sus partes rotas. Pero aquellos que no puede romper los mata. Mata al muy noble, al muy gentil y al valiente imparcialmente.”

Durante el proceso de entrevistar a candidatos para reporteros, camarógrafos y personal de producción de el Canal 24, el Canal de Noticias le dí cita a Sonia Rivera quién trabajaba como reportera en el Canal 6. Rivera era esposa del Secretario de Justicia de Puerto Rico, Héctor Rivera Cruz. Su interés de trabajar en el Canal 24 me planteaba serios conflictos. Ella era inteligente y talentosa como periodista televisiva pero su matrimonio con el Secretario de Justicia del gobierno de Rafael Hernández Colón podia ser un punto neurálgico de conflictos y posibles controversias. La entrevisté, pero en mi mente sabia que ella no podía ser parte del equipo de el Canal 24.

Mi directora de ventas Desiree Ortiz era una joven dinámica, persuasiva, activa y muy inteligente. Le tenia muchísima respeto por candidez e integridad. Me vino a ver para conversar sobre la baja de anuncios. “Se nos está siendo difícil Franklin” me dijo con un gran pesar. “Tenemos un buen producto y las agencias de publicidad no responden” agregó. Habia empezado el operativo gubernamental para presionar a las agencias para no patrocinaran a El Canal 24.

Rafael Hernández Colón, luego de perder las elecciones de 1980 frente a Carlos Romero Barceló aprendió mucho de esa lección de humildad. Usó los 4 años del 1981-84 para estudiar al gobernador incumbente en sus puntos fuertes y puntos débiles. Romero Barceló se desgastó y se debilitó en luchas intra-partido, incluyendo una grande conmigo sobre el control del Partido Demócrata y asuntos de política pública, y su segundo término no tuvo resonancia ni en los medios noticiosos ni en el Pueblo. Una vez llegó a La Fortaleza, Hernández Colón supo hacer alianzas con fuerza civiles y profesionales y comenzó a escuchar recomendaciones multi-sectoriales para impulsar la economía y la creación de empleos contrario a lo que hizo en 1972. Hernández Colón y el Partido Popular institucionalizaron y modernizaron el uso del poder para perseguir a sus opositores políticos. Las tres leyes que aprobaron en el 1948 conocidas como la Ley de la Mordaza fue el comienzo.

Una de las acciones inteligentes que hizo, desde la perspectiva de estrategia política, fue repartir el prepuesto publicitario del Gobierno entre las 9 agencias de publicidad que más anuncios pautaban, específicamente en la televisión, que siempre ha sido el medio por excelencia para llegar a los bloques electorales del territorio. Anteriormente, casi la totalidad del presupuesto de publicidad se repartía entre Badillo Compton, Lopito, Ileana y Howie y West Indies Advertising, agencias tradicionales del Partido Popular. Con esta movida, Hernandez Colón lograba influir, con pollero y fuerza, en los medios televisivos a través de los presupuestos privados y del gobierno que alimentaban el 90% de sus ingresos.

Conocí a Enrique Grau Esteban en La Fortaleza de Roberto Sánchez Vilella. Grau Esteban se desempeñaba como corresponsal de Prensa Unidad Internacional cuando yo a mis 20 años de edad cubría la misma fuente informativa para Prensa Asociada. Me impresionaba su gran dedicación al trabajo. Armado de un enorme termo y ponchera se sentaba frente a su teletipo y pasaba horas, repasando sus notas y escribiendo. Hicimos una gran amistad. En aquella época, cargaba un radio transistor para monitorear la estaciones que transmitan el servicio de Prensa Unida y las que estaban suscritas a Prensa Asociada. De vez en cuando me iba a la sala de trabajo dónde estaba Grau Esteban y le prendía el radio transitor en RadioUNO dónde se iba a transmitir una de mis noticias exclusivas. “Coño cómo jodes! De dónde sacaste esa noticia?” Me sonreía y le contestaba, “Eso es para que tu lo averigues!” Grau Esteban me hacía lo mismo!

Un día me envió un mensaje a través de una de mis reportera solicitando reunirse conmigo. Había dejado de ser periodista y se convirtió en un exitoso relacionista público, publicista y cabildero. Había fundado su propia agencia de publicidad y tenia importantes contratos con el gobierno de Hernández Colón. Le pedí a Desiree Ortíz que me acompañara a la reunión en sus oficinas en el edificio del First Federal en Santurce. Como buen Cubano me ofreció un café “radioactivo” y que despertaba a muertos. Sentados alrededor de una mesa me dijo, “Franklin tu eres mi amigo. Esto que te voy a enseñar no lo puedes comentar. Quiero que lo sepas para que puedas buscar formas de sobrevivir.” Guardé mi palabra hasta este escrito. Grau Esteban ya se retiró de la publicidad.

Me entregó un documento en forma de memorial con el escudo del Gobierno de Puerto Rico y con La Fortaleza debajo. Era una comunicación firmada por la Directora de Comunicaciones del Gobernador Rafael Hernández Colón, Licenciada María Dolores “Maggy” Rodríguez de Oronoz. El documento impartía instrucciones de que se hicieran pautas radiales y televisivas en dos medios. Los medios eran Radio UNO y el Canal 24, el Canal de Noticias. Mi primera reacción fue de desprecio e incredulidad. La segunda fue que ella pusiera dicha instrucción por escrito. Cuando salí de las oficinas de Grau Esteban sabía que el reto que teníamos por delante era extraordinario. Nunca pensé que el Partido de Muñoz Marín con su segundo apellido de “democrático: fuera capaz de usar los fondos públicos para perseguir. Recordé mis breves conversaciones con Ivonne Acosta, esposa de Juan Manuel García Passalacqua quién escribió un excelente libro sobre los tiempos de La Mordaza.

Hice una gran relación con un alto ejecutivo de Telefónica de España, Jesús Guerra. Era Andaluz. A través de él obtuvo muchísima información e inteligencia sobre los contactos del Gobierno Rafael Hernández Colón y Telefónica de España. Me dio dos nombres; Héctor Rivera Cruz y Cesar Miranda, quién era Vice-presidente de la Puerto Rico Telephone Company. Es importante señalar que el servicio de telefonía de larga distancia de la Puerto Rico Telephone Company se vendió a Telefónica Internacional de España por $ 144 millones de dólares.

Hernández Colón ni el Partido Popular habian echado atrás y en el olvido el trabajo que hice con 25 ciudadanos estadistas para que el Partido Demócrata se abriera al Pueblo y que se celebraran en Puerto Rico primarias presidenciales. En el segundo tomo de sus memorias “Contra Vientos y Mareas” Hernández Colón me dedica más espacio que a su “archi-enemigo” y ahora amigo, Carlos Romero Barceló.

En la víspera de mi cumpleaños, el 18 de septiembre de 1989 el huracán Hugo arrazó la costa norte de Puerto Rico con vientos de 200 kilómetros por hora. El periódico El Pais de España escribió lo siguiente: “Según la cadena de televisión CNN, el ojo del huracán golpeó la localidad de Río Grande, en la costa norte de Puerto Rico, a las siete de la mañana, hora local…” Nuestra torre de transmisión estaba en el barrio Cubuy de Rio Grande a una altura de más de 2-mil 600 pies y dónde las ráfagas alcanzaron 190 millas por hora. Nuestra antena se dobló en forma de anzuelo y el Canal 24 estuvo fuera del aire por casi 3 semanas hasta que pudimos transmitir con una antena temporera.

Una de ls unidades móviles de El Canal 24 se encontraba en reparación en el Centro de Transmisiones Automáticas de Puerto Nuevo y la unidad tenía algunos equipos de microondas y de transmisión. Nuestra firma de seguros National Insurance había emitido un cheque por la cantidad de $32,000.00 ya que la unidad fue pérdida total. El cheque se depositó en la cuenta del Canal 24, Multi-Media Televisión, Inc. y el dueño del negocio reclamó que el cheque era de su negocio. Radicó una querella en la fiscalía de San Juan del Departamento de Justicia colonial, luego de citaciones de detectives, programados con un libreto hecho en las Oficinas en Miramar, el Secretario Héctor Rivera Cruz le dió curso a la misma y ordenaron el arresto de mi ayudante Héctor Quintero y yo.

Mañana, Presecución Roja…la “justicia” colonial contra Franklin Delano Lopez.

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